Tras publicar en 2015 la encíclica Laudato si, en el que crítica el consumismo y el capitalismo actual e incita a la población a cuidar la casa común, en 2018 el papa Francisco viajo al Perú para recorrer las ciudades de Lima, Trujillo y Puerto Maldonado.
El Pontífice piso por primera vez suelo peruano el jueves 18 de enero y fue recibido por una comitiva especial encabezada por el Nuncio Apostólico, monseñor Nicola Girasoli y el entonces presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski.
Al día siguiente, el Papa Francisco enrumbó a Puerto Maldonado en donde recibió una calurosa bienvenida de parte de un grupo de niños y por el obispo de Puerto Maldonado, monseñor David Martínez de Aguirre-Guinea. Un evento que marco en la memoria de toda la población amazónica es si duda la reunión que sostuvo con los pueblos indígenas en el Coliseo Regional Madre de Dios. También visito el hogar infantil Principito, donde pudo mandar un mensaje de paz a los fieles, quienes enfrentan problemas ambientales y la trata de personas.
El sábado 20 de enero, el santo padre viajo a Trujillo. Mas de 300 personas asistieron a su santa misa y lograron verlo llegar en el famoso “papa móvil”. También recorrió las calles de barrio de Buenos Aires, en el distrito de Víctor Larco Herrera, que fue afectada por el fenómeno del niño en el 2017.
En su último día, millones de fieles de distintas partes del país esperaron por varias horas la bendición del máximo líder de la iglesia católica en la base área Las Palmas, ubicada en el distrito Surco, a pesar de las altas temperaturas que provocaron insolación y deshidratación en algunos de los presentes. Como solución, los bomberos arrojaron agua para apaciguar el calor.
Finalmente transmitió allí un mensaje de esperanza, de no perderla, de protegerla y mantenerla siempre en el corazón.
Redacción: Mitzi Mendoza




