El Papa Francisco es el primer pontífice latinoamericano y jesuita de la historia. / Composición: SRRTV, Jefferson Moron

El primer Papa sudamericano y jesuita, Jorge Mario Bergoglio, nacido el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, Argentina, hijo de inmigrantes piamonteses. La vida del papa Francisco estuvo una inclinación hacia los estudios, formándose como técnico químico antes de escuchar el llamado del sacerdocio. Su camino lo llevó a la Compañía de Jesús, donde su dedicación y compromiso con los más necesitados comenzó a marcar su trayectoria.

Su labor en Argentina, marcada por la cercanía a la gente y la defensa de los vulnerables durante la crisis económica, lo convirtió en una figura de esperanza. Su ascenso en la jerarquía eclesiástica fue gradual, pero siempre impregnado de su espíritu de servicio. Como arzobispo de Buenos Aires, su presencia fue un faro para los marginados, y su voz, un eco de justicia.

La elección de Francisco como Papa en 2013 resonó como un nuevo amanecer para la Iglesia Católica. Su sencillez, su llamado a una «Iglesia pobre para los pobres», y su constante invitación a la misericordia, transformaron la imagen del papado. Sus viajes apostólicos lo llevaron a las periferias del mundo, donde abrazó a los olvidados y alzó la voz contra la indiferencia.

SU MENSAJE

Sus encíclicas, «Laudato Si'» y «Fratelli Tutti», son un legado de su preocupación por el planeta y la fraternidad humana. Buscó incansablemente el diálogo interreligioso, la paz y la reconciliación, construyendo puentes donde otros veían muros. Su estilo pastoral, cercano y humano, tocó los corazones de millones, recordándonos la importancia de la compasión y la solidaridad.

Su mensaje resonó más allá de las fronteras de la Iglesia Católica, invitando a líderes mundiales y a personas de todas las creencias a reflexionar sobre la responsabilidad compartida de cuidar nuestro hogar común y construir un futuro más justo y pacífico.

A lo largo de su pontificado, Francisco demostró una inquebrantable dedicación a los más vulnerables, abogando por la justicia social y la protección del medio ambiente. La vida del papa Francisco inspiró a personas de todas las creencias a trabajar por un mundo más justo y compasivo. Ayer, domingo 20 de abril de 2025, su vida terrenal llegó a su fin, dejando un legado imborrable de amor y servicio.

Redacción: Jefferson Moron