
El reconocido economista y líder político Hernando de Soto, principal figura del partido Progresemos Perú, ha manifestado su intención de renunciar a dicha agrupación política debido a una serie de conflictos internos, así como al incumplimiento de compromisos previamente acordados con la dirigencia del partido.
A través de un comunicado oficial, De Soto expresó su profundo malestar por la reciente dirección que ha tomado Progresemos Perú. En el documento, exigió el respeto y cumplimiento de los acuerdos establecidos al momento de su incorporación al partido. Asimismo, denunció que se han afiliado a la organización diversas personas con antecedentes judiciales, muchas de ellas investigadas o procesadas por delitos graves, lo que, según sus palabras, compromete la integridad y credibilidad tanto de su imagen personal como la del partido.
Además, De Soto denunció que diversas organizaciones políticas utilizaron su imagen y su nombre en murales y otras piezas de propaganda sin su autorización, lo que él consideró una grave falta de respeto y una violación a los principios éticos que deberían regir la política.
El economista advirtió que, de no atenderse sus exigencias y no corregirse el rumbo actual del partido, procederá a renunciar no solo a la militancia en Progresemos Perú, sino también a su candidatura presidencial en las próximas elecciones generales. Esta decisión, según indicó, busca evitar que su figura política sea instrumentalizada en un entorno que no representa sus valores ni sus propuestas de gobierno.
Hernando de Soto con el partido de “Avanza País”
Cabe recordar que Hernando de Soto ya fue candidato presidencial en las elecciones de 2021 por el partido Avanza País. Sin embargo, también se retiró de esa agrupación política tras denunciar una serie de irregularidades, entre ellas la falta de seriedad en los procesos de inscripción de militantes y disputas internas que, a su juicio, comprometían el desarrollo y la coherencia del proyecto político.
Con esta nueva advertencia de ruptura, De Soto vuelve a marcar distancia frente a dinámicas partidarias que considera dañinas para la democracia y para el futuro del país. Su postura refleja un llamado a la transparencia, la ética y la responsabilidad dentro de las organizaciones políticas, especialmente en un contexto nacional que demanda mayor confianza en sus líderes y en las instituciones.
Redacción: Luis Chávez



