Cerca del 90 % de los nuevos empleos creados en el Perú durante el último año sería formal, según el Instituto Peruano de Economía. Sin embargo, alrededor del 70 % de los trabajadores continúa en la informalidad, mientras el empleo juvenil sigue siendo uno de los principales desafíos del país.
El Instituto Peruano de Economía (IPE) informó que cerca del 90 % de los nuevos empleos creados en el Perú sería formal. Entre julio de 2025 y junio de 2026, se registraron 299 mil puestos de trabajo adicionales respecto al año anterior. De ese total, alrededor de 260 mil correspondieron a trabajadores formales. Estas cifras reflejan avances en el mercado laboral, aunque todavía existen dificultades para garantizar empleos con beneficios y estabilidad.
Otro resultado positivo se registró en Lima Metropolitana, donde la tasa de desempleo llegó al 4,4 % durante el tercer trimestre de 2026. Según el IPE, este fue el nivel más bajo desde que comenzaron los registros en 2001. Además, los ingresos laborales en el país aumentaron un 6,4 % durante el último año, considerando el efecto de la inflación. Sin embargo, estos avances no significan que todos los trabajadores tengan condiciones laborales adecuadas.
La informalidad y el empleo juvenil continúan siendo desafíos

Pese al crecimiento del empleo formal, alrededor de 12,3 millones de los 17,7 millones de trabajadores peruanos se encuentran en la informalidad. Esto representa cerca del 70 % de la población ocupada, que en muchos casos trabaja sin beneficios laborales. Las regiones con mayores niveles de informalidad son Cajamarca, con 89 %; Puno, con 88 %; y Apurímac, con 87 %. En Lima, en cambio, la proporción alcanza el 55 %.
El empleo juvenil también continúa siendo una preocupación. Según el informe, al segundo trimestre de 2026 todavía faltaba recuperar 330 mil puestos de trabajo para personas de entre 15 y 29 años, en comparación con los niveles de 2019. Además, el 75 % de los jóvenes que trabajan lo hace en condiciones informales. A esto se suman las dificultades para continuar los estudios y encontrar empleos relacionados con su formación.

Ante esta situación, el IPE y otras organizaciones plantean medidas para facilitar la contratación formal, especialmente en las micro y pequeñas empresas. También proponen fortalecer la capacitación laboral, impulsar programas que combinen estudios y experiencia práctica, y ofrecer mayores oportunidades de acceso al primer empleo.
Otra recomendación es mejorar la información sobre las carreras con mayor demanda y sus posibilidades de ingresos. El objetivo es que más personas accedan a trabajos estables y con derechos laborales.
Los resultados muestran que el país avanza en la creación de puestos de trabajo, pero todavía enfrenta importantes desafíos para mejorar su calidad. Reducir la informalidad y ampliar las oportunidades para los jóvenes serán tareas fundamentales para lograr que el crecimiento económico beneficie a más familias peruanas.
Redactado por Johan Omar Huamaní






