El ministro del Interior, César Astudillo, aprovechó su interpelación ante la Cámara de Diputados para presentar un plan con cinco ejes pensado en enfrentar la delincuencia común y el crimen organizado. El anuncio no solo busca responder a las críticas, sino también mostrar que el Gobierno quiere cambiar la forma en que se enfrenta al delito.
Un cambio de enfoque frente al delito
Según lo explicado por el ministro, la idea central es que el Estado deje de reaccionar solo después de que se comete un crimen. En su lugar, propone anticiparse, recuperar el control de zonas donde hoy las bandas parecen tener más poder, quitarles a los delincuentes sus herramientas y fortalecer el trabajo conjunto entre todas las instituciones que se ocupan de la seguridad y la justicia.
Astudillo señaló que esta estrategia ya está siendo aplicada por la Comandancia General de la Policía Nacional. El énfasis está en mejorar la inteligencia, la investigación de los casos y las operaciones diarias. En palabras sencillas, se trata de que la policía no solo llegue cuando ya hay un problema, sino que pueda detectarlo a tiempo y actuar con más fuerza y coordinación.
Este planteamiento llega en un momento en que muchos ciudadanos sienten que la delincuencia ha ganado terreno. Por eso, el ministro insistió en que no basta con medidas aislada, hace falta que todo el sistema funcione como un solo equipo. Controlar las fronteras, recuperar el territorio y desarmar al crimen forman parte de esa misma lógica.

Más recursos y refuerzo de personal
Para que el plan no se quede solo en palabras, el ministro anunció medidas urgentes que buscan fortalecer a la Policía Nacional. Se destinará un presupuesto base de mil ciento setenta y cinco millones de soles para comprar equipos tecnológicos, uniformes, armamento, municiones y vehículos. La intención es clara: dotar a los efectivos de mejores herramientas para hacer su trabajo en las calles y en las operaciones especiales.

Otra de las propuestas que llamó la atención es la de incorporar a licenciados de las Fuerzas Armadas a la Policía Nacional. Según Astudillo, estas personas ya tienen buena condición física, salud adecuada y experiencia en el manejo de armas. Solo necesitarían un período de instrucción policial para adaptarse a las labores de seguridad ciudadana. El objetivo es reforzar la presencia policial en las calles, algo que la población viene pidiendo desde hace tiempo.
El anuncio se dio en medio de una interpelación, es decir, en un espacio donde los diputados cuestionan la gestión del ministro. Aun así, Astudillo aprovechó para presentar no solo una defensa, sino una hoja de ruta concreta. Queda por ver cómo se implementará en los próximos meses y si los recursos llegarán realmente a donde más se necesitan.
Por ahora, el mensaje del ministro es que el Gobierno quiere pasar de las promesas a acciones más firmes. La ciudadanía, mientras tanto, espera resultados visibles: menos delitos, más presencia policial y una sensación de seguridad que hoy muchos sienten que se ha perdido.
Redactado por Johan Omar Huamaní






