Ante la crisis por violencia en el Liceo Naval, el ministro Chang anunció 80 denuncias registradas, la intervención del Minedu hasta 2027 y un protocolo para separar a alumnos por faltas graves.
El ministro de Educación, José Antonio Chang, reveló que en el Liceo Naval Almirante Guise se han registrado un total de 80 denuncias por violencia durante los últimos dos años. En entrevista con El Comercio, precisó que 50 corresponden a casos entre escolares y las otras 30 involucran a personal de instituciones educativas. Esta institución se encuentra bajo el escrutinio público tras conocerse un caso de agresión sexual contra un alumno de cuarto de secundaria.

Del total de denuncias entre estudiantes, el titular del Minedu detalló que cuatro son por violencia física, 17 psicológica, 12 por discriminación y cinco por agresión verbal. Asimismo, se reportaron siete casos de hostigamiento sexual, cuatro por tocamientos y actos de connotación sexual, además de una violación sexual, que es el hecho que originó la crisis actual. Seis presuntos responsables fueron internados en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima. Chang advirtió que existirían más casos no denunciados por temor, según lo que le transmitieron los propios padres de familia.
En paralelo, el Ejecutivo dispuso que el Liceo Naval pase a la administración del Minedu hasta diciembre de 2027, y aún está pendiente la designación de un nuevo director. Por otro lado, el ministro anunció que su sector implementará un protocolo para permitir la expulsión de escolares por faltas graves, atribución que actualmente no está contemplada en la normativa educativa. Según explicó, los directores le manifiestan que no pueden separar a alumnos con conductas graves, por lo que se les devolverá esa facultad.

La medida incluiría una instancia de revisión en el Ministerio, que tendría 48 horas para ratificar o revertir la decisión. Para ejecutar esta política, Chang informó la creación de la Oficina de Protección de la Comunidad Educativa, que según dijo será «muy expeditiva». El funcionario sostuvo que las normas vigentes han relajado la disciplina y la meritocracia en los colegios, y que los directores han perdido autoridad para sostenerla. Finalmente, enfatizó que la escuela no solo debe transmitir conocimientos, sino también enseñar convivencia, tolerancia y respeto por la diversidad.







