Lambayeque fortalece su capacidad de respuesta ante posibles lluvias y desbordes con 576 toneladas de ayuda humanitaria, cerca de 2,000 carpas y nuevos almacenes para atender rápidamente a las familias afectadas.
Lambayeque viene reforzando su preparación ante la posibilidad de lluvias intensas, desbordes de ríos y otras emergencias que puedan afectar a la población. La región cuenta actualmente con 576 toneladas de bienes de ayuda humanitaria y alrededor de 2,000 carpas destinadas a atender a las familias que puedan resultar damnificadas. La medida busca garantizar una respuesta rápida y oportuna en caso de que las condiciones climáticas generen daños en viviendas, cultivos o vías de comunicación.
La reserva disponible incluye materiales necesarios para atender las primeras necesidades de las familias afectadas, como calaminas, camas, colchones, sábanas, bidones y utensilios. También se dispone de herramientas como palas, barretas, rastrillos y carretillas, que pueden ser utilizadas durante las labores de emergencia.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Lambayeque, la prioridad será brindar techo, abrigo y alimentación a las personas damnificadas, especialmente a quienes tengan que ser trasladados a los albergues previamente identificados.

Más almacenes para responder con mayor rapidez
La región cuenta con 15 almacenes adelantados y un almacén central, mientras que otros tres nuevos almacenes ya fueron culminados y se encuentran en proceso de recepción. Estas nuevas instalaciones permitirán aumentar la capacidad de almacenamiento en aproximadamente 1,600 toneladas, lo que facilitará la distribución de ayuda en caso de una emergencia de mayor magnitud.
Además, se han destinado cerca de 3 millones de soles para adquirir bienes de ayuda no alimentaria, mientras que los alimentos disponibles serán trasladados a los almacenes regionales una vez que concluya la recepción de las nuevas instalaciones.
La preparación cobra especial importancia debido a que Lambayeque tiene identificados 167 puntos críticos que podrían verse afectados por el desborde de ríos y otros eventos. En Chiclayo se ubican más de 100 de estos puntos, mientras que La Victoria y José Leonardo Ortiz también presentan sectores vulnerables.
Las zonas de valle, principalmente Olmos y Mórrope, figuran entre las áreas con mayor exposición, debido a que en anteriores ocasiones los desbordes han provocado daños en viviendas, cultivos y medios de vida.

Con estas medidas, las autoridades regionales buscan reducir el tiempo de respuesta frente a cualquier emergencia y asegurar que la ayuda pueda llegar rápidamente a las familias que más la necesiten. El incremento de las reservas y la habilitación de nuevos espacios para almacenar materiales representan un avance en la capacidad de atención de Lambayeque.
Sin embargo, la identificación de numerosos puntos vulnerables también evidencia la necesidad de mantener la vigilancia y continuar fortaleciendo la prevención para reducir los posibles daños ante lluvias intensas y desbordes.
Redactado por Johan Omar Huamaní






