Huracán Isaías amenaza el sur de Estados Unidos con vientos destructivos y lluvias

Fuente: NOAA/RAMMB/Universidad Estatal de Colorado

El ciclón alcanzó la categoría 3 el 9 de octubre de 2026 y puso en alerta a millones de personas. Florida y Alabama prepararon equipos de emergencia ante el riesgo de inundaciones y fuertes vientos.

El huracán Isaías comenzó a afectar el sur de Estados Unidos el viernes 9 de octubre, cuando alcanzó la categoría 3 y avanzó hacia la costa del golfo de México. El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) advirtió que las condiciones meteorológicas empeoraban rápidamente antes de la llegada del ciclón a tierra. El fenómeno registraba vientos máximos de aproximadamente 195 kilómetros por hora, lo que representaba una amenaza para las comunidades ubicadas en su trayectoria.

La costa noroeste de Florida ya experimentaba lluvias y ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora. En uno de sus reportes, el NHC ubicó al huracán a unos 145 kilómetros al sur de Pensacola, una de las ciudades que se esperaba recibiría un fuerte impacto. Las autoridades calculaban que el ciclón tocaría tierra entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, por lo que recomendaron completar los preparativos y seguir las instrucciones oficiales.

Florida y Alabama refuerzan sus medidas de emergencia

Ante el avance del huracán, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, advirtió que el estado afrontaría condiciones meteorológicas muy difíciles durante las siguientes 24 a 36 horas. Su Gobierno declaró la emergencia y organizó recursos para atender los posibles daños. Entre las medidas anunciadas figuraban el despliegue de más de 16.000 electricistas y 5.000 efectivos de la Guardia Nacional, encargados de apoyar las labores de respuesta y recuperación.

La preocupación de las autoridades no se limitaba a los fuertes vientos. El huracán también podía provocar inundaciones, un aumento peligroso del nivel del mar y lluvias intensas en distintas zonas. El riesgo se extendía más allá de Florida, pues Alabama y Georgia también declararon emergencias. Asimismo, se advirtió sobre posibles inundaciones en Misisipi, Carolina del Norte y Carolina del Sur.

De acuerdo con los reportes difundidos el 9 de octubre, más de 20 millones de personas vivían en áreas que podían verse afectadas por el fenómeno. Por ello, las autoridades insistieron en la importancia de atender las alertas, preparar suministros básicos y evacuar cuando así se indicará.

Redactado por Johan Omar Huamaní