Arqueólogos hallan en Wancasanga, Cajamarca, un ritual inca de clausura con 18 vasijas ceremoniales, artefactos de piedra y una huanca sacra que selló un edificio prehispánico y aporta nuevas evidencias.
Un importante hallazgo arqueológico fue realizado en el sitio de Wancasanga, en el valle de Condebamba, región Cajamarca. Investigadores identificaron un ritual inca de clausura de un edificio prehispánico en la cima conocida como Huaman Orco, a unos 3,400 metros de altitud. El descubrimiento se produjo en la Unidad de Excavación 03, ubicada en la Plaza 1 del Sector C, según informó el Proyecto Wancasanga. El hallazgo fue difundido por la Agencia Andina y retomado por diversos medios nacionales.
En este espacio, los arqueólogos encontraron 18 vasijas ceremoniales en buen estado de conservación y 11 artefactos de piedra. Entre estos últimos figuran batanes, manos de molienda y azadas. Los investigadores determinaron que los objetos no formaban parte de un simple relleno constructivo. Por el contrario, fueron colocados como parte de un depósito ritual destinado a inactivar religiosamente el espacio y sellar el acceso que comunicaba el Recinto 3 con la plaza principal. La disposición de los materiales indica que se trató de un acto ceremonial deliberado.

Como elemento central de la clausura se encontró una huanca, un monolito considerado tutelar dentro de las tradiciones andinas. La piedra fue colocada verticalmente en la parte superior del depósito, reforzando el carácter simbólico y religioso del cierre del recinto. Según los especialistas, este tipo de monolito tuvo funciones asociadas con la sacralidad de determinados espacios. La huanca clausuró de manera definitiva el paso hacia el recinto, sellando el acceso entre el Recinto 3 y la plaza principal.
El ritual permitió además identificar la primera etapa constructiva del edificio, que posteriormente fue remodelado mediante el uso de mampostería ordinaria y bloques canteados. Los investigadores también encontraron fragmentos de cerámica asociados a las tradiciones Cajamarca e Inca provincial, evidencias que muestran las transformaciones que experimentó el asentamiento a lo largo del tiempo. Wancasanga también ha revelado otros indicios de la importancia que tuvo el lugar durante el Tahuantinsuyo.

En el Sector C fueron identificadas previamente 12 colcas o depósitos circulares distribuidos en forma de medialuna, lo que apunta al papel del sitio como enclave de almacenamiento y control territorial en la sierra de Cajabamba. Las investigaciones actuales retoman los trabajos iniciados en 1989 por el arquitecto José Pineda Quevedo, quien realizó el primer catastro sobre los patrones de asentamiento del valle. Más de tres décadas después, un nuevo equipo de especialistas viene desarrollando prospecciones y excavaciones en los sectores C y D de Wancasanga.







