El fuego ha consumido grandes hectáreas de pastos naturales en Calapuja, afectando viviendas y ganado. Cinco incendios permanecen activos y tres personas recibieron atención médica.
La emergencia afecta principalmente al distrito de Calapuja, en la provincia de Lampa, donde el fuego ha perjudicado pastizales, viviendas y ganado. Tres personas fueron trasladadas para recibir atención médica, mientras brigadas y pobladores continúan trabajando para controlar las llamas.
La región de Puno enfrenta una nueva emergencia ambiental tras el reporte de 13 incendios forestales durante el último fin de semana. Según el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), cinco de estos siniestros permanecían activos en el último reporte difundido, con afectaciones a pastizales y comunidades rurales de las provincias de Melgar y Lampa.
Uno de los casos más preocupantes se registra en el distrito de Calapuja, provincia de Lampa, donde las llamas han consumido aproximadamente 1.500 hectáreas de pastos naturales. El incendio, que comenzó el sábado 10 de octubre, ha puesto en riesgo a las familias de la zona y sus principales medios de subsistencia, especialmente la ganadería.
Calapuja: comunidades afectadas por el avance del fuego
La emergencia ha alcanzado sectores como Kakingora, Isla Kamaquen, Sara, Estrella y Kapani, donde se reportaron daños en viviendas y pérdidas de ganado. De acuerdo con los reportes preliminares, alrededor de 40 cabezas de ganado ovino resultaron afectadas y algunas casas presentaron daños en sus coberturas de paja y calamina.
Asimismo, tres personas fueron trasladadas a un establecimiento de EsSalud en Juliaca para recibir atención médica. Mientras el incendio continúa bajo monitoreo, las autoridades realizan evaluaciones para determinar la magnitud de los daños y las necesidades de las familias perjudicadas.
La pérdida de pastos naturales representa una dificultad adicional para las comunidades dedicadas a la crianza de animales, debido a que estas superficies constituyen una fuente importante de alimentación para el ganado. La recuperación de las zonas afectadas también supone un desafío para la actividad agropecuaria local.
Brigadas y pobladores participan en las labores de control

Ante la magnitud de la emergencia, se desplegaron equipos de respuesta para apoyar las acciones de control y extinción. En las labores participan bomberos, efectivos de la Policía Nacional, integrantes del Ejército, personal del Gobierno Regional y pobladores voluntarios.
Sin embargo, la propagación del fuego y las dificultades propias del terreno complican las intervenciones. Las labores deben desarrollarse priorizando la seguridad de los equipos de respuesta y de los habitantes de las comunidades cercanas.
La situación también ha puesto de manifiesto la importancia de mejorar la coordinación entre las autoridades locales y regionales, así como de garantizar que las emergencias sean comunicadas y registradas oportunamente para facilitar la atención de las zonas afectadas.
Solo cuatro de los 13 incendios figuraban en el registro oficial
Otro aspecto que preocupa es el registro de las emergencias. Según la información proporcionada por el COER de Puno, de los 13 incendios forestales reportados durante el fin de semana, únicamente cuatro figuraban en el Sistema de Información Nacional para la Respuesta y Rehabilitación (SINPAD).
Esta diferencia evidencia la necesidad de actualizar los reportes y fortalecer el intercambio de información entre los gobiernos locales y las entidades encargadas de atender los desastres. Contar con datos oportunos permite identificar las zonas comprometidas, evaluar los daños y organizar la asistencia a la población.
La cifra de incendios comunicada durante el fin de semana corresponde a un reporte de ese periodo y no debe confundirse con el acumulado anual de siniestros en la región.
Ocho provincias bajo peligro extremo
El riesgo no se limita a Calapuja. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) y el COER advirtieron sobre condiciones de peligro extremo de incendios forestales en ocho provincias: Puno, Azángaro, Huancané, Lampa, Melgar, Moho, San Román y San Antonio de Putina.
La vegetación seca puede facilitar la propagación de las llamas, especialmente cuando se combina con condiciones meteorológicas desfavorables. Por ello, las autoridades exhortaron a la población a evitar las quemas de pastizales y a reportar oportunamente cualquier foco de fuego.
Los incendios forestales no solo destruyen la cobertura vegetal, sino que también pueden afectar la fauna, las viviendas, la salud de las personas y las actividades económicas de las comunidades rurales.
Mientras continúan las labores de respuesta, el principal desafío es controlar los focos activos, determinar el alcance total de los daños y atender a las familias afectadas. La prevención y la comunicación inmediata de las emergencias resultan fundamentales para reducir el impacto de nuevos siniestros en la región.
Redactado por: Sergio Diaz
Para ampliar la información, puede consultar el informe a continuación:






