De acuerdo con un acta policial, el 25 de septiembre, un grupo de aproximadamente 10 personas llegó a las Pampas Pimentel en Chiclayo, donde se llevará a cabo la misa central del Papa León XIV el 13 de noviembre, para exigir un dinero a cambio de brindar seguridad o el denominado “chalequeo” luego de solicitar reunirse con el encargado de la obra.
Sede para la misa del Papa
En 1992, Luz Moncayo y la familia Saldaña adquirieron 300 hectáreas de pampas con el fin de desarrollar un bosque, proyecto que no logró mantenerse ante la depredación de árboles. Hoy, más de treinta años después, el espacio adquirió un significado diferente para los propietarios ante la posibilidad de recibir al Papa León XIV.
Ante la aproximación de una misa del Papa dentro del predio, Manuel Saldaña explicó que su familia no contempla desprenderse del terreno ni convertirlo en una zona urbana. Al hablar sobre el futuro del lugar, señaló que él y el resto de propietarios mantendrá la iniciativa original.
Condicionamiento del lugar
A fines de agosto de 2026, una comisión del Vaticano y autoridades regionales y locales participaron en la inspección y revisaron las necesidades para acondicionar el espacio. La planificación contempla una explanada donde se instalará el escenario principal y diferentes sectores para facilitar el ingreso, desplazamiento y salida de más de un millón de asistentes.
Para la nivelación de las 55 hectáreas destinadas a la ceremonia, mediante el uso de recursos propios, el Gobierno Regional de Lambayeque hizo el despliegue de maquinaria y un cerco de seguridad. Para el inicio al montaje de las instalaciones se fijó el 6 de octubre de 2026 como fecha de entrega de la obra.
Presunta extorsión a obreros
La obra, ejecutándose en las Pampas de Pimentel, quedó bajo vigilancia policial y militar luego de una denuncia presentada por el ingeniero Bernardo Rubén Castro Bravo, representante del Gobierno Regional de Lambayeque y responsable de la obra.
De acuerdo con el acta policial, el incidente ocurrió el 25 de septiembre, cuando un grupo de aproximadamente diez sujetos llegó hasta el terreno y solicitó reunirse con el encargado de la obra. Al no conseguir su pedido, habrían exigido un dinero a cambio de brindar seguridad, modalidad conocida bajo el nombre de “chalequeo”.
El gobernador regional de Lambayeque, Jorge Pérez Flores, confirmó la agresión e informó que la denuncia correspondiente fue interpuesta ante la División de Investigación Criminal (Divincri) tras los hechos registrados. El 28 de septiembre, personal de la Divincri, investigadores de Extorsiones, agentes de Inteligencia, efectivos de la Unidad de Servicios Especiales y policías de la Comisaría de Pimentel llegaron hasta la obra.
Redactado por Jacqueline Farfán.






