Alud entre Nepal y China supera los mil fallecidos

El desastre provocado por el colapso de un glaciar en la frontera entre Nepal y China deja más de 1000 fallecidos y cerca de 4 500 desaparecidos. Las labores de rescate continúan en condiciones extremas mientras persiste el riesgo de nuevos deslizamientos.

Fuente: Agencia EFE

El número de víctimas por el alud registrado en la frontera entre Nepal y China superó los 1 000 fallecidos, convirtiéndose en una de las peores tragedias naturales ocurridas este año en Asia. De acuerdo con el balance oficial, 4 462 personas permanecen desaparecidas, mientras miles de rescatistas continúan trabajando para localizar sobrevivientes entre el lodo, las rocas y los restos de infraestructura destruidos por la avalancha.  

El desastre se originó tras el colapso de un glaciar en la cordillera del Himalaya. La enorme masa de hielo, agua y sedimentos descendió por los valles con gran velocidad, destruyendo viviendas, carreteras, puentes y centrales hidroeléctricas en ambos lados de la frontera. Las autoridades informaron que numerosas comunidades permanecen aisladas debido a los daños ocasionados en las principales vías de comunicación.

Rescate enfrenta condiciones extremas

Las operaciones de búsqueda y rescate continúan bajo condiciones muy difíciles. El terreno montañoso, las lluvias persistentes y el riesgo de nuevos deslizamientos complican el acceso a las zonas más afectadas. Hasta el momento, más de 11 800 personas han sido evacuadas o rescatadas por brigadas conformadas por personal militar, equipos de emergencia y voluntarios de Nepal y China.  

Entre los desaparecidos figuran trabajadores de proyectos hidroeléctricos, pobladores de comunidades rurales y turistas extranjeros que recorrían la región del Himalaya. Las autoridades mantienen maquinaria pesada, helicópteros y drones para inspeccionar sectores donde aún no ha sido posible ingresar por tierra.

Fuente: France Press

Naciones Unidas advierte sobre el impacto climático

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó su preocupación por la magnitud del desastre y reiteró su apoyo a las labores humanitarias. El organismo señaló que el aumento de la temperatura global acelera el derretimiento de los glaciares del Himalaya, incrementando el riesgo de avalanchas, desbordes de lagos glaciares e inundaciones repentinas.  

Especialistas indicaron que este tipo de eventos será cada vez más frecuente si no se fortalecen los sistemas de monitoreo y alerta temprana. Mientras tanto, los gobiernos de Nepal y China mantienen la emergencia en las zonas afectadas y continúan evaluando los daños materiales, que incluyen viviendas destruidas, infraestructura colapsada y pérdidas económicas aún no cuantificadas.

Redactado por: Pablo Sandoval Cabanillas