El primer ministro Gustavo Adriazen negó la continuidad de la Concesionaria Trasvase Olmos S.A en el Proyecto Olmos / Composición SRRTV, Otilia Barreto

El presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzen, declaró a la prensa que el Gobierno no renovará el contrato de concesión del Proyecto Olmos, en la región Lambayeque, con la Concesionaria Trasvase Olmos S.A. (CTO), subsidiaria de Novonor Participación e Inversiones (NPI), que pertenece al Grupo Novonor antes conocido como Odebrecht. En ese sentido señaló que no existen garantías para renovar la concesión, que culminaría en setiembre del 2025, enfatizando que el gobierno de Dina Boluarte no se casa con la corrupción, en referencia a Odebrecht y sus empresas fachadas.

Proyecto quedaría en manos de una APP

En esa línea confirmó las declaraciones del ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Ángel Manero, en cuanto a no otorgar más prórrogas a la mencionada empresa, que en octubre del 2024 había solicitado una, de 10 años más de concesión. Así mismo, el titular del Midagri agregó que se convocará a una asociación público-privada (APP) a través de un concurso internacional, para que administre la infraestructura apenas venza el contrato vigente.

Cabe señalar la importancia del Proyecto Olmos que desvía las aguas del río con las que se riegan más de 30 000 hectáreas del Valle de Olmos, y según el ministro Manero podría triplicar el alcance de la superficie actual, por lo que indicó se buscaría que el Gobierno Regional de Lambayeque transfiera el proyecto a su sector. Al respecto el gobernador de la región norteña, Jorge Pérez Flores, se ha negado a dicha posibilidad, asegurando que el Ejecutivo no tiene la capacidad para manejar un proyecto de tal envergadura.

¿Qué nos deja la saliente concesionaria?

Es importante recordar que mientras se dilatan los procesos para continuar con el desarrollo del Proyecto Olmos, la crisis hídrica amenaza con “una guerra por el agua” en el Alto Piura, donde el primer afectado sería la producción de banano orgánico de Olmos. Ello debido a que la presa Limón que abastece esas áreas de cultivo ha reducido drásticamente su capacidad de almacenamiento hídrico, que solo permitiría salvar el 50% de la cosecha de este producto.

Es importante mencionar que la operación y mantenimiento de la empresa Limón a estado a cargo de la Concesionaria Trasvase Olmos desde el año 2004, y según el dirigente del Bloque de Riego del Valle Viejo de Olmos, Audías Tiquillahuanca Julca, dicha empresa está obligada a entregar la presa en óptimas condiciones al término de su contrato, en setiembre del 2025. Sin embargo, esta concesionaria no ha realizado los trabajos de remoción de sedimentos acumulados, ello a pesar de recibir alrededor de 32 millones de dólares con ese objetivo. Una situación que no solo amenaza la economía local sino la sostenibilidad de varios cultivos al norte del país.

Redacción: Otilia Barreto