Roberto Sánchez hizo un llamado público al respeto del sistema electoral y de sus procedimientos, subrayando la necesidad de que todas las fuerzas políticas y la ciudadanía acaten las normas establecidas por las autoridades competentes. En su intervención, enfatizó que la institucionalidad —representada por el Jurado Nacional de Elecciones y la Oficina Nacional de Procesos Electorales— debe ser la guía para resolver impugnaciones y discrepancias, y pidió prudencia mientras se completan los actos formales de verificación y proclamación.
Sánchez también advirtió sobre los riesgos de la desinformación y la polarización en un momento sensible del calendario electoral, y reclamó responsabilidad a los actores políticos y a los medios para no alimentar tensiones innecesarias. Reiteró el compromiso del Ejecutivo con la transparencia y la legalidad, y solicitó que las fuerzas del orden garanticen el orden público sin interferir en el desarrollo técnico del proceso electoral.
El pronunciamiento presidencial busca, en suma, desactivar posibles conflictos y preservar la legitimidad del escrutinio, al tiempo que recuerda a la ciudadanía que existen vías institucionales para impugnar resultados. La exhortación a la calma y al respeto de los plazos legales llega en un contexto de alta atención pública y anticipa un seguimiento estrecho de las decisiones del JNE y de las acciones que adopten los partidos y los organismos de control.
