Una nueva jornada de manifestaciones por mejoras educativas y contra los recortes dejó unos 400 liceos cerrados, 600 detenidos y cientos de heridos en Francia, mientras el Gobierno pide responsabilizar civilmente a los padres por los daños ocasionados.
Las protestas de los estudiantes en Francia alcanzaron un punto de alta tensión tras una jornada marcada por bloqueos Masivos, desmanes y enfrentamientos con las fuerzas del orden. Según reportó el medio Le Figaro a partir del balance policial de las 11:00 hora local, al menos 600 personas resultaron detenidas durante las movilizaciones. Asimismo, el ministro de Educación de Francia, Édouard Geffray, confirmó el cierre provisional de 400 liceos, una cifra que equivale aproximadamente al 10 % del total de institutos de enseñanza secundaria existentes en todo el territorio francés.
La ola de inconformidad del sector estudiantil no solo paralizó el dictado de clases en cientos de planteles, sino que también estuvo acompañada de episodios de violencia y actos vandálicos de consideración. Diversas infraestructuras escolares registraron siniestros de gravedad; entre ellas, recintos educativos ubicados en el barrio XIII y en el barrio XV sufrieron incendios.

Afectaciones e impacto de la movilización
Los choques ocurridos durante las jornadas de protesta dejaron un saldo elevado de heridos. Las autoridades informaron que unos 300 efectivos pertenecientes a la Policía y a la Gendarmería resultaron lesionados mientras intentaban controlar los disturbios. De igual manera, más de 60 profesores y responsables de centros educativos sufrieron heridas en medio de los incidentes.
Frente al deterioro de la situación, el ministro de Justicia de Francia, Gérald Darmanin, anunció que dio instrucciones precisas a los fiscales para que soliciten la responsabilidad civil de los padres de familia por los daños materiales que hayan provocado sus hijos. Por otro lado, la autoridad de Justicia cuestionó públicamente a dirigentes de la organización política de izquierda La Francia Insumisa (LFI), entre los cuales mencionó a su líder Jean-Luc Mélenchon, acusándolos de fomentar e incitar la escalada violenta en las calles.
Causas del reclamo y respuesta oficial
El origen del conflicto se remonta a la semana pasada en la región de París, punto desde donde la movilización se expandió progresivamente hacia el resto del país. Los manifestantes exigen un conjunto de demandas centradas en obtener mejores condiciones educativas, detener la eliminación de plazas universitarias y frenar el recorte de becas.
Para intentar frenar las protestas, el Poder Ejecutivo comunicó la puesta en marcha de una plataforma de concertación enfocada en debatir las problemáticas planteadas por el sector educativo. No obstante, los sindicatos de estudiantes rechazaron la propuesta de frenar las medidas de fuerza y extendieron un llamado público a dar continuidad a las paralizaciones y a los bloqueos de los establecimientos escolares en toda Francia.