El alza de precios de la papa amarilla, el choclo y la cebolla roja preocupa a las familias peruanas, que enfrentan mayores gastos en sus compras diarias. La menor producción agrícola y los costos de transporte figuran entre los factores que afectan el abastecimiento de estos alimentos básicos.
El precio de varios alimentos de primera necesidad aumentó en el Gran Mercado Mayorista de Lima, ubicado en Santa Anita. Entre los productos más afectados figuran la papa amarilla, el choclo y la cebolla roja, cuyos incrementos preocupan a las familias. Esta situación podría obligar a los consumidores a reorganizar sus compras para cuidar el presupuesto del hogar.
La papa amarilla registró un incremento cercano al 30 %, al pasar de costar entre S/ 3,30 y S/ 3,50 por kilogramo a venderse entre S/ 4,30 y S/ 4,50. La papa Yungay también subió de precio, aunque en menor proporción. Los comerciantes explicaron que las dificultades en la siembra, las condiciones climáticas y la reducción de las cosechas limitaron la cantidad de productos disponibles en el mercado.
El choclo y la cebolla roja registran fuertes incrementos

Uno de los aumentos más importantes corresponde al choclo de primera calidad, cuyo precio por cada cien unidades pasó de entre S/ 140 y S/ 180 a un rango de S/ 300 a S/ 320. Por su parte, la cebolla roja de calidad Israel subió de entre S/ 1,50 y S/ 1,80 por kilogramo a precios de entre S/ 2,20 y S/ 3,50. Estas variaciones pueden repercutir en los gastos diarios de los hogares y el costo en los negocios de cocina.
En contraste, el tomate Katia presentó una reducción en su precio mayorista. La caja de 20 kilogramos, que anteriormente costaba entre S/ 110 y S/ 120, pasó a venderse entre S/ 60 y S/ 85. Esta disminución representa una alternativa favorable para los comerciantes y compradores que necesitan este producto. Sin embargo, la reducción de un alimento no compensa necesariamente el aumento de otros productos básicos que las familias adquieren cada semana.
Los vendedores advirtieron que los problemas climáticos podrían dificultar el abastecimiento si afectan las zonas productoras. Mientras tanto, los consumidores deben comparar precios y considerar otras variedades de alimentos para administrar mejor sus gastos.
Redactado por Johan Omar Huamaní