
A escasos 3 días para que acabe la legislatura, el Congreso sigue sin atender las demandas de la población, y la que se consideraba una de las salidas a la crisis: la vacancia contra Dina Boluarte no será vista hasta en una nueva legislatura.
Un pleno suspendido y el tiempo en contra se han configurado como las principales estrategias para que las dos mociones de interpelación contra el ministro del Interior, Vicente Romero, no sean revisadas hasta después del 15 de febrero.
La feroz represión de la policía durante las protestas y la brutal intervención de los agentes del orden en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, principales casos por los que se le interpela al titular del Mininter, se encuentran a la espera de que concluya el actual periodo y sea atendida en el próximo pleno.
En el caso de Dina Boluarte, la moción de vacancia en su contra ni siquiera ha sido admitida en la agenda por lo que la salida de la mandataria por este mecanismo se ve lejano. Además, la Junta de Portavoces del Congreso no ha informado a la prensa si planea reunirse para abordar este pedido en los 4 días que quedan antes de que finalice la legislatura.
Si el Parlamento tiene la intención de revisar la interpelación y la moción de vacancia en contra de la presidenta podría agendarlas este 7 de febrero, día donde la Comisión Permanente se reunirá, pero ambas solicitudes solo podrán ser atendidas después del 15 de febrero, mientras la población sigue expresando su descontento en las calles.




