Un informe de derechos humanos atribuye parte de la gravedad de los ataques en Kenscoff a la falta de respuesta de las autoridades y a la reducción del dispositivo de seguridad antes de las incursiones.

Informe señala fallas de seguridad tras ataques en Kenscoff
Un informe de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH) documenta dos ataques ocurridos en Kenscoff, una comunidad agrícola ubicada en las afueras de Puerto Príncipe, Haití. Según el reporte, las incursiones fueron perpetradas el 7 de julio y el 23 de agosto de 2026 y dejaron al menos 164 personas asesinadas.
El documento sostiene que la respuesta de las autoridades fue insuficiente frente a las amenazas que ya habían sido detectadas en la zona. Entre sus principales hallazgos, señala que el dispositivo de seguridad destinado a proteger Kenscoff se redujo en cerca de 60 % antes de los ataques. También indica que solicitudes de refuerzos y de vehículos blindados no fueron atendidas.
El RNDDH elaboró el informe a partir de entrevistas con jueces, agentes policiales, civiles armados, un exjefe de comisaría y más de 100 víctimas y familiares. La organización afirma que hubo señales previas de una posible incursión, como la presencia de drones y personas armadas que vigilaban las carreteras de la comunidad.
Las señales previas y el desarrollo de los ataques
Durante los ataques, los grupos armados bloquearon las vías de acceso y realizaron acciones para dificultar la respuesta policial. El reporte registra, además de los 164 fallecidos, 71 personas secuestradas y decenas de desaparecidos. Entre las víctimas había mujeres, niños y adultos mayores, mientras viviendas, vehículos, cultivos y animales también resultaron afectados.
El informe también advierte que la violencia no terminó con las incursiones de julio y agosto. En septiembre se registró un nuevo ataque de menor escala y el alcalde de Kenscoff alertó sobre nuevos sobrevuelos de drones y mensajes difundidos en internet que fueron interpretados como amenazas.
La situación de Kenscoff se desarrolla en medio de una crisis de seguridad que afecta a Haití. Datos citados por RPP, con base en información de Naciones Unidas, indican que durante los primeros seis meses de 2026 la violencia dejó al menos 3.050 personas muertas y 1.401 heridas en el país.
Cómo se prepararon las incursiones
El reporte sostiene que los ataques fueron atribuidos a integrantes de la coalición de grupos armados Viv Ansanm. De acuerdo con la investigación, los agresores utilizaron drones para observar los movimientos de las fuerzas de seguridad y desplegaron personas encargadas de vigilar distintos puntos antes de ingresar a la comunidad. También habrían colocado troncos y piedras para bloquear las carreteras, dejando a Kenscoff parcialmente aislada.
La RNDDH cuestiona además la capacidad de las instituciones para establecer responsabilidades por lo ocurrido. El documento señala que la respuesta judicial posterior a las masacres ha sido limitada frente a la magnitud de los hechos y reclama medidas de protección para los sobrevivientes y las familias afectadas. Mientras tanto, persisten los desplazamientos y el temor entre los habitantes de la zona.