El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este miércoles durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York al anunciar un cambio de nombre para la inteligencia artificial. A partir de ahora, en los documentos oficiales del gobierno estadounidense se usará la palabra “superinteligencia”.
Trump lo dijo con claridad: “Bienvenidos al nuevo mundo de la superinteligencia”. Además, expresó su deseo de que otros países también adopten este término. La decisión no fue improvisada. En los días previos, el presidente había preguntado a sus seguidores en su red social Truth Social qué nombre preferían. Las opciones incluían “inteligencia superior”, “inteligencia extrema” e “inteligencia suprema”. La más votada fue “superinteligencia”.
Por qué Trump quiere cambiar el nombre

El presidente explicó que la palabra “artificial” hace que esta tecnología parezca menos real. Por eso prefiere hablar de “superinteligencia”. Según sus palabras, el cambio ya se aplicará en los papeles del gobierno de Estados Unidos. Algunos de sus colaboradores apoyaron de inmediato la idea.
El director de Tecnología del país, Ethan Klein, escribió en redes sociales que Trump es “el presidente de la superinteligencia” y que Estados Unidos seguirá siendo líder en este campo. También el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Michael Waltz, respaldó públicamente el nuevo nombre después del discurso.
Sin embargo, el anuncio ha generado dudas entre quienes estudian el tema. La inteligencia artificial actual es la tecnología que permite a las computadoras escribir textos, reconocer imágenes o mantener conversaciones. En cambio, “superinteligencia” se refiere a una idea de máquinas mucho más avanzadas, capaces de superar a los seres humanos en casi todas las áreas.
Expertos como Simon Coghlan, de la Universidad de Melbourne, consideran que usar esa palabra ahora puede confundir a la gente. Otros investigadores, como Kokil Jaidka y Ben Leong, de la Universidad Nacional de Singapur, opinan que sería mejor reservar el término para un momento futuro en el que las máquinas realmente alcancen ese nivel.
Un cambio que todavía no se ha extendido
Por el momento, no hay señales de que organismos internacionales o empresas tecnológicas hayan adoptado el nuevo nombre. La mayoría sigue hablando de inteligencia artificial. El anuncio de Trump llega en un momento en que se discute mucho cómo controlar el desarrollo de estas herramientas y evitar posibles problemas.
En las últimas semanas, varios especialistas han pedido medidas de precaución. Trump, en cambio, ha rechazado esas advertencias y las ha llamado “bulo”. Según él, Estados Unidos no debe frenar el avance por miedo a perder terreno frente a China. Al mismo tiempo, aseguró que el gobierno vigilará la evolución de la tecnología y que el Departamento de Justicia podrá intervenir si es necesario.
El cambio impulsado por Trump puede consolidarse dentro de la administración estadounidense y entre sus allegados. Sin embargo, su adopción en otros países y en el sector tecnológico todavía está por verse. Por ahora, el nuevo término se limita a los documentos oficiales de Estados Unidos y al lenguaje de algunos funcionarios cercanos al presidente. El resto del mundo, al menos de momento, sigue utilizando la expresión que ya conocía: inteligencia artificial.
Redactado por Johan Omar Huamaní