El Congreso de Paraguay no aceptó la dimisión del presidente Santiago Peña, quien ahora enfrenta un juicio político a raíz de acusaciones vinculadas a la crisis del Ueno Bank, que dejó a millones de clientes sin acceso a su dinero.
Tras la renuncia de Peña, se abrió una sesión conjunta entre los senadores y los diputados para evaluar si la aceptaban o la rechazaban. Los parlamentarios opositores fueron los primeros en rechazar la dimisión del todavía mandatario. Sin embargo, la sesión quedó sin quorum luego de que miembros del partido de Peña, el Partido Colorado, abandonaron el pleno.
Posteriormente, la Cámara de Diputados aprobó la apertura de un juicio político con los votos de la oposición y del propio partido de Peña. El Senado confirmó el trámite del impeachment y convocó a Peña para ejercer su defensa este viernes. Esta decisión dejó sin efecto la renuncia del presidente.
En el juicio se decidirá si el presidente es destituido para enfrentar las acusaciones de la Fiscalía.
Cabe destacar que esta votación resultaba clave puesto que, en Paraguay, si un presidente renuncia y esta es aceptada por el Congreso, automáticamente se convierte en senador vitalicio y cuenta con la misma protección que cualquier senador, de acuerdo con el artículo 189 de la Constitución de ese país. No obstante, no se aplica si el jefe de Estado es sometido a juicio político o es hallado culpable.
Por su parte, Peña pidió una prórroga de 72 horas para preparar su defensa.
REDACTADO POR: Delia Ochoa
